La transición energética abre nuevas posibilidades para el territorio, desde la generación de electricidad solar hasta soluciones vinculadas a la actividad agrícola. Sin embargo, aprovechar sus beneficios requiere planificación, protección ambiental y una ciudadanía informada.
Voces por la Energía Limpia: información para una ciudadanía consciente y participativa
Diario Digital La Voz de la Región inicia este espacio informativo con el proyecto “Voces por la Energía Limpia: Información y ciudadanía para la sostenibilidad de O’Higgins”, financiado por el Fondo de Medios de Comunicación Social 2026.
La iniciativa tiene como objetivo acercar a la ciudadanía información sobre las energías limpias y las iniciativas que contribuyen a la sostenibilidad regional, promoviendo el conocimiento, la educación ambiental y la participación de las comunidades en los procesos que influyen en su entorno.
A través de una serie de contenidos periodísticos, el proyecto abordará las oportunidades que ofrece la transición energética, sus desafíos ambientales y sociales, y las alternativas que pueden contribuir al desarrollo de los distintos territorios de O’Higgins.
Porque comprender los cambios que experimenta nuestra región de O´Higgins es también una forma de participar en su futuro, esta primera edición invita a conocer qué son las energías renovables, qué iniciativas existen y cuáles son las condiciones necesarias para que su desarrollo genere beneficios para las comunidades.

¿Qué son las energías renovables y por qué son importantes?
Las energías renovables son aquellas que se obtienen de fuentes naturales capaces de renovarse continuamente o en períodos relativamente cortos, como la radiación solar, el viento, el agua, la biomasa y el calor del interior de la Tierra.
A diferencia de los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas natural, estas fuentes pueden contribuir a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la generación de electricidad, dependiendo de la tecnología utilizada y de las condiciones de cada proyecto.
Entre las alternativas más conocidas se encuentra la energía solar fotovoltaica, que transforma la luz del sol en electricidad mediante paneles; la energía eólica, que aprovecha la fuerza del viento; la hidroeléctrica, que utiliza el movimiento del agua, y la biomasa, que permite obtener energía a partir de materia orgánica.
Estas tecnologías cumplen un papel cada vez más importante en la transformación energética de Chile. De acuerdo con la Comisión Nacional de Energía, el país ha experimentado un crecimiento sostenido de las fuentes solares y eólicas durante la última década.
Sin embargo, avanzar hacia una matriz eléctrica más limpia no depende únicamente de instalar nuevas centrales. También requiere infraestructura para transportar la electricidad, sistemas de almacenamiento, una adecuada planificación territorial y medidas que permitan resguardar el medioambiente.
O’Higgins en el escenario energético nacional
La Región de O’Higgins cuenta con recursos naturales y actividades productivas que ofrecen oportunidades para diversificar sus fuentes de generación energética.
Según antecedentes de la Comisión Nacional de Energía publicados en mayo de 2024, la región registraba 581 megawatts (MW) de capacidad instalada de energías renovables no convencionales, cifra que la situaba en el séptimo lugar nacional dentro de esa categoría, de acuerdo con la comparación regional de ese período.
Este indicador permite dimensionar la presencia de infraestructura renovable en el territorio, aunque no debe confundirse con la cantidad de electricidad efectivamente generada en un período determinado ni con la capacidad total de generación, que también incluye otras tecnologías.
La región presenta condiciones que pueden favorecer distintas soluciones energéticas. En sectores interiores, la radiación solar ofrece oportunidades para instalaciones fotovoltaicas; en áreas agrícolas, los residuos orgánicos pueden estudiarse como recurso para producir energía; mientras que en determinadas zonas costeras existen condiciones que justifican evaluar el potencial eólico.
No obstante, el potencial natural no garantiza por sí solo que un proyecto sea viable. Su desarrollo depende de estudios técnicos, inversión, disponibilidad de infraestructura, autorizaciones correspondientes y compatibilidad con las características ambientales y sociales del lugar donde se propone instalar.
Proyectos solares: nuevas iniciativas en evaluación
El desarrollo de la energía solar permite observar cómo estas transformaciones comienzan a expresarse en el territorio regional.
Durante 2026, dos iniciativas solares de gran escala ingresaron al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental: la Planta Solar La Hornilla, proyectada en Mostazal, y el parque Bastián Solar, propuesto para la comuna de Rengo.
La información publicada sobre ambas iniciativas señala una capacidad conjunta proyectada de aproximadamente 320 MW. La Hornilla considera una planta fotovoltaica y un sistema de almacenamiento mediante baterías, mientras que Bastián Solar contempla infraestructura para almacenar parte de la electricidad producida y gestionar su entrega a la red.
Estos proyectos ilustran una de las tendencias del sector: combinar la generación solar con sistemas de almacenamiento para aprovechar mejor la electricidad producida durante las horas de mayor radiación.
Es importante precisar que el ingreso de una iniciativa al sistema de evaluación ambiental no significa que esté aprobada ni que se encuentre operando. Cada proyecto debe seguir su correspondiente tramitación y cumplir las exigencias aplicables antes de avanzar hacia su ejecución.
La información pública disponible permite a las comunidades conocer las características de estas propuestas, revisar sus antecedentes ambientales y mantenerse informadas sobre los procedimientos de participación ciudadana que correspondan.
Voces por la energía limpia
¿Quiénes pueden beneficiarse de las energías limpias?
Las oportunidades asociadas al desarrollo de energías renovables no se limitan a las empresas que construyen y operan centrales. Dependiendo de las características de cada iniciativa, también pueden alcanzar a trabajadores, proveedores locales, pequeños productores agrícolas, hogares y organizaciones comunitarias.
Durante la construcción de una planta energética puede existir demanda por servicios, transporte, obras y contratación de personal. En la etapa de operación, las necesidades suelen relacionarse con labores técnicas, mantenimiento y servicios especializados. La magnitud de estos beneficios depende, entre otros factores, de la duración de cada etapa y de la participación efectiva de proveedores y trabajadores de la región.
Otra alternativa es la generación distribuida, que permite producir electricidad en instalaciones de menor escala, como viviendas, empresas o predios agrícolas, mediante sistemas que pueden conectarse a la red bajo las condiciones establecidas por la normativa.
Para el sector agrícola, por ejemplo, evaluar soluciones solares puede contribuir a diversificar el abastecimiento energético de determinadas instalaciones o actividades productivas. Sin embargo, la conveniencia económica de cada sistema requiere analizar la inversión inicial, el consumo, las condiciones técnicas y los costos asociados.
El desafío consiste en que las oportunidades no queden limitadas a la inversión de gran escala, sino que también puedan ser conocidas y evaluadas por las pequeñas empresas, las comunidades rurales y los hogares que podrían acceder a soluciones adecuadas a sus necesidades.
El principal desafío: crecer sin descuidar el territorio
El desarrollo de energías renovables ofrece oportunidades para reducir las emisiones asociadas a la generación eléctrica, pero no está exento de desafíos ambientales y territoriales.
La instalación de una planta solar o de un parque eólico requiere evaluar aspectos como el uso del suelo, la biodiversidad, el paisaje y la convivencia con actividades agrícolas o residenciales. En determinados proyectos también pueden ser relevantes la disponibilidad de agua y las características de los ecosistemas cercanos.
En la región de región de Ohiggins y en la provincia de Cardenal Caro el territorio presenta una importante actividad agrícola, Aquí estas preguntas adquieren especial relevancia. La planificación debe considerar los usos productivos del territorio y evitar que las decisiones energéticas se tomen sin analizar sus posibles efectos sobre las comunidades y el entorno.
A ello se suma la necesidad de contar con redes de transmisión y distribución suficientes para transportar la electricidad. Cuando la infraestructura no permite evacuar toda la energía disponible, parte de la generación renovable puede verse limitada, lo que demuestra que la transición energética requiere inversiones coordinadas y una planificación que considere tanto la producción como el consumo.
Por eso, el desafío de O’Higgins no consiste únicamente en aumentar la cantidad de proyectos, sino en promover un desarrollo energético que combine eficiencia, seguridad, viabilidad económica, protección ambiental y beneficios para el territorio.
Una ciudadanía informada puede participar
La participación ciudadana es un componente importante de los procesos de evaluación ambiental. Para ejercerla de manera informada, las personas necesitan conocer los proyectos que se proponen en sus comunas, comprender sus características y acceder a información clara sobre sus posibles impactos.
El Servicio de Evaluación Ambiental dispone de una plataforma pública que permite consultar iniciativas ingresadas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, revisar sus antecedentes y conocer los mecanismos de participación disponibles cuando corresponda.
Esta información es especialmente relevante para las comunidades que desean formular preguntas, conocer las medidas ambientales consideradas o presentar observaciones dentro de los procedimientos y plazos establecidos.
Informarse también significa distinguir entre anuncios, proyectos en evaluación, iniciativas aprobadas y centrales que ya están en funcionamiento. Cada una de estas etapas representa una situación diferente y debe comunicarse con precisión.
La transición energética no es solamente un asunto técnico o empresarial. También involucra decisiones sobre el territorio, el medioambiente y las oportunidades de desarrollo que pueden alcanzar a las personas.
O’Higgins ante una oportunidad de desarrollo sostenible
Las energías renovables abren posibilidades para diversificar la generación eléctrica, impulsar nuevas inversiones y explorar soluciones que respondan a las necesidades de los sectores urbanos, rurales y productivos de la región.
Para aprovecharlas, será necesario fortalecer la información pública, promover la capacitación, evaluar cuidadosamente los proyectos y facilitar que las comunidades conozcan tanto sus oportunidades como sus desafíos.
Desde Diario Digital La Voz de la Región, el proyecto “Voces por la Energía Limpia: Información y ciudadanía para la sostenibilidad de O’Higgins” busca contribuir a esta conversación mediante contenidos periodísticos que acerquen información verificable a la ciudadanía.
El objetivo es que las personas puedan comprender los cambios que experimenta el territorio, conocer las alternativas disponibles y participar de manera consciente en las decisiones que influyen en su entorno.
Porque construir un futuro sostenible no significa solamente producir energía de fuentes renovables: también implica cuidar los recursos naturales, considerar las necesidades de las comunidades y promover un desarrollo que genere oportunidades para la región.
Proyecto “Voces por la Energía Limpia: Información y ciudadanía para la sostenibilidad de O’Higgins”. Financiado por el Fondo de Medios de Comunicación Social 2026.